Vacía tu mente

Cuanta razón tiene David en afirmar esta frase. Uno de los pilares en los que se basa el GTD es la necesidad de descargar la mente de cualquier cosa que nos esté entorpeciendo para avanzar, almacenar la información en nuestra mente aleatoria sólo sirve para tenerla distraída durante un rato, sabiendo con toda seguridad que lo que ahora estamos guardando en breve lo olvidaremos o lo que es mucho peor, lo recordaremos en el momento menos indicado.Nuestra memoria es una herramienta caprichosa e impredecible, capaz de almacenar la información más inverosímil en cantidad y en calidad, haciendo perdurar la información por segundos o por décadas. Todos hemos oído hablar de la buena y de la mala memoria, somos capaces de reconocer que no sabemos que hemos comido en el día de hoy, pero nos acordamos de aquella paella comida en el restaurante de hace un par de años.La mente es algo que viene de serie y lamentablemente no puede cambiarse, aumentar de tamaño o mejorar en rendimiento, estoy seguro de que existen técnicas para sacarle un buen provecho y también para perfeccionarla, pero estoy seguro que esas técnicas son igual de caprichosas y de pasajeras, al fin y al cabo estamos hablando de una máquina biológica imperfecta que nos dirige en el día a día.Las ideas y los recuerdos revolotean a cada instante, ya sea en pleno trabajo, paseando por la calle, cinco minutos antes de quedarte dormido, en la ducha, subiendo al avión, no existe un lugar físico (ni dormido) dónde nuestra mente no nos deje tranquilos ni por un instante, reclamando nuestra atención sobre cosas que hemos de hacer, tareas, proyectos, necesidades. Uno nunca se aburre escuchando lo que le dice, pero si que genera todas las expresiones cuando es asaltado por esos recuerdos.La mente nos manipula a su antojo, por ello no hemos de fiarnos de ella bajo ningún concepto. Hemos de eliminar de nuestra mente las tareas y proyectos diarios y dejarla justamente para lo que está hecha, para el raciocinio, para la inventiva, para la creación. Todo lo que hemos inventado en forma de notas, en forma de recordatorios, fechas, proyectos, lo hemos de sacar de esa caja hermética y depositarlo lo más alejado posible de ella.Vaciar la mente tiene que ser un ejercicio que hagamos a diario, dónde nuestra salud física como mental nos lo va a agradecer. No tiene sentido encomendarse a nuestra mente para organizar información, por que sabemos del cierto que lo que ahora estamos intentando almacenar aparecerá en el momento menos inesperado, incluso una vez vencida la fecha de la información a organizar, nuestra mente nos atormenta con inseguridades.Hay que encontrar un sistema seguro y en el cuál confiemos que sea capaz de organizar toda la información que necesitamos a diario, para tenerla a plena disposición en cualquier momento, con la ventaja de: a) no forma parte de uno mismo por lo tanto no nos autosabotearemos y b) siendo un soporte físico las cosas quedan plasmadas en él sin temor a perderlas.Hay que descargar toda la información que tenemos en la cabeza. Es como salir de caza virtual, armado con la nueva herramienta vas buscando en los recovecos de la mente, escudriñando cada recuerdo que hay en ella y forzándolo a salir bajo amenaza de perdigones. La mente tiene que quedar completamente vacía sin importar el tamaño de lo que estamos sacando, todo lo que ha entrado puede perfectamente salir, sólo es cuestión de encontrarlo ahí adentro.Una vez que ha salido completamente todo o creemos que así ha sido, podemos prepararla para sus nuevos inquilinos. Ahora buscamos a nuevos vecinos de alto nivel, nos vamos a dejar pasar inmundicias ni contaminarla con tonterías, hemos de disponer de unos buenos filtros para saber lo que realmente debe residir en ella y lo que debe apuntarse en nuestro sistema alternativo. Como ejemplo me remito a las anteriores líneas, buscamos creatividad, queremos raciocinio, reflexión, lógica, queremos utilizar nuestra mente como la herramienta que es, no como el trastero que tenemos en casa y que no hay forma de cerrarlo.Vaciar la mente es un momento de sinceridad, de búsqueda y sobretodo de espiritualidad, encontrado todo aquello que estorba y que aparece en los momentos menos importantes. Utiliza las herramientas para lo que están hechas.

Publicado el 20090806