Un lunes cualquiera

Ayer el día pasó sin pena ni gloria, fue un desarrollo continuo de acontecimientos que no alteraron apenas el flujo de trabajo. Aunque el viernes de regreso del viaje pensaba que este lunes iba a ser un poco más aterrador, tres días sin poder atender las peticiones insitu podrían afectar seriamente a mis pobres neuronas. Así que para este lunes mi cuerpo y mente estaban esperando un Apocalipsis anunciado.La mañana comenzó tranquila, con la rutina de descargar los bártulos del viaje, el ritual de montar el laptop y dejar la mesa ordenada a eso de las nueve y media. Todas las notas físicas han ido directas a la bandeja de entrada donde se que más tarde las podré procesar. De entre ellas los tickets del viaje y el taxi a pasar a la gestora, que como tenía a dos pasos se lo he entregado en mano, saltándome el procesamiento, pero anotando el importe para dejarlo en la bandeja de entrada.Arrancado el PC, me tocaba procesar la bandeja de entrada, el desconcierto inicial del partido del sábado, los diferentes turnos de desayuno y las explicaciones del fin de semana me han regalado un espacio de tiempo para procesar la bandeja de entrada, que tan sólo ha sido interrumpido por mi jefe horizontal, pidiéndome un segundo para explicarme el ppt. La bandeja de entrada se iba llenando mientras las estrellas del Lotus Notes iban desapareciendo.Una vez limpio el correo, me he dedicado a procesar la bandeja de entrada. Realizando algunas de las acciones más inmediatas. Imprimir dos CV para las entrevistas de hoy, apuntar en la Treo citas varias. Apuntar algunos correos que debo escribir cuando tenga un rato. Poco a poco la bandeja iba bajando de nivel y a eso de las diez y media ya podía dedicarme a realizar la primera acción del día de más de dos minutos.Media hora de mi tiempo me ha consumido, justo es el espacio de tiempo para la primera reunión. He arrancado el PC y me he ido a la sala reservada, he cargado el CV y el mapa mental del esquema que me ayuda a recordar los pasos de la entrevista, que ha durado una justa hora, entre explicaciones y examen práctico.De regreso a mi sitio he sido abordado por varias interrupciones, nada alarmante que no pueda anotar y procesar más adelante y siguiendo con la rutina me he dedicado a realizar nuevo trabajo hasta la hora de comer. Ya sea por confabulación de los astros o por que el resto del mundo estaba dormido, apenas he tenido interrupciones, que he podido despachar con respuestas cortas y sencillas, hoy mi límite neuronal estaba pescando.La tarde ha llegado, otra nueva entrevista que no se ha presentado. Lo que podría haber sido una perdida de tiempo, me ha permitido revisar todos los proyectos, por que el pasado viernes la revisión fue a tres cientos kilómetros por hora, en el ave de regreso y es posible que me hubiese dejado algo por el camino. Efectivamente, marcar unas tareas ya realizas, cambiar las fechas de finalización de otras, un par de llamadas en bloque y al no presentarse el candidato he vuelvo a mi lugar habitual.Nada más llegar, mi responsable horizontal me ha reunido un rato, nada que no hubiese alterado mi estado laboral, pues el día me ha permitido abusar de mi tiempo de una forma pausada y relajada, pero realizando y cerrando tareas, con la suficiente holgura como para afrontar este contratiempo sin que me afectase.Así que puedo decir que el día ha sido de lo más tranquilo, viendo el resultado de mis tareas puedo enorgullecerme de que he realizados actos bastante productivos, dónde al principio parecía la visualización del infierno se ha convertido en los prados suizos de la familia Trapo.La fluidez del GTD me ha dado la suficiente tranquilidad como para afrontarlo sin incidencias, al menos las propias.
---><div class="featurebox_center"><li>Descargar a la bandeja</li><li>Procesar el correo</li><li>Procesar la bandeja de entrada</li><li>Realizar Tareas</li><li>Revisión</li><li>Realizar más tareas</li></div>
¿Cómo ha sido tu lunes?
Publicado el 20090512