¿Tienes un minuto?
¿Cuantas veces habremos escuchado y dicho esta coletilla como entrada a una conversación o una encubierta reunión?. Tienes un minuto que se convierten en diez, en veinte o incluso en horas. ¿De verdad tienes un minuto para desperdiciar?Esta es una de las típicas frase que interrumpen nuestro flujo de trabajo y hacen que salgamos de la zona abruptamente, si verdaderamente tus tareas requieren la concentración que se merecen, tu respuesta inmediata a esa pregunta debería ser un no rotundo. Si somos mas perspicaces indicaremos a nuestro interlocutor que nos mande un correo, con lo que conseguiremos evitar la interrupción y que nuestro interlocutor juzgue si merece el esfuerzo escribirlo, en el peor de los casos nos llegará a nuestra bandeja de entrada siguiendo nuestro flujo GTD.Una negación no implica una desconsideración por nuestra parte y el que así lo entienda nuestro interlocutor solo denota su inmadurez y falta de respeto por nosotros, nuestra negación es una garantía a nuestro trabajo bien hecho, a nuestras tareas por terminar, nos hemos comprometido por esa tarea y no debemos aplazarlas a menos que nuestro estado físico o de ánimo nos diga lo contrario, o tal vez estemos en alguna rutina (10 2)*5.Si te preguntan si tienes un minuto, ya sabes que la respuesta adecuada es la negación.
Publicado el 20090224