Remordimientos nocturnos
Cada día tengo mis tareas, sin ir más lejos hace unos días los exponía públicamente aquí mismo no obstante siempre hay una parte de mi que es la más gandula (hablemos claro) que intenta posponer algunas de esas acciones para más adelante. Si no lo hago por la noche tal vez (y ahora es cuando me autoengaño a mi mismo) tal vez me dará tiempo hacerlo por la mañana.
Como es lógico por la mañana ando corriendo de arriba para abajo, una de las tareas (una por decirlo más suavemente) ha sido postergada y por lo tanto los hábitos de la mañana se ven reducidos en espacio de tiempo, haciendo que el estrés inicie lentamente sus pasos hacia mi.
Lo peor es que soy consciente de todo eso por la noche y se exactamente que pasará por la mañana, aun así mi humanidad procrastinadora me impide avanzar un poco más en mi productividad personal y eso hace que mis sentimientos se derrumben en la dirección del negativismo y son en esos momentos cuando recuerdo lo que se siente cuando las cosas finalizan de la forma que tienen que hacerlo, esa sensación de bienestar, que te llena de autoestima y de un poder que te empuja a realizar la siguiente acción para volver a sentir esa sensación, por eso auque físicamente te sientas bien por dejar de hacer las tareas, la fuerza mental es superior y te castiga una y otra vez con remordimientos.
Mejorar esos hábitos es solo una cuestión de ir avanzando en nuestro autoconocimiento.
Publicado el 20090209
Categorías: GTD Productividad