¿Porque las empresa no nos da herramientas de productividad?
Ayer un compañero soltó una pregunta al aire después de una defensa del evernote. Todo comenzó cuando estaba apuntando un documento en el programa delante de los ojos del delegador, este le dijo que para hacer estas cosas utilizaba el NotePad, una lista en un plaintext. El otro indignado le comenzó a explicar las bondades del evernote comparado con su triste sistema de plaintext y quedando para hacerle una demo en breve. La cosa quedó así, hasta que este último lapido con la frase: "¿Porque la empresa no nos suministra la herramientas necesarias para ser más productivos?"Tanto la conversación como la pregunta me llamaron la atención y no pude hacer otra cosa que increpar diciendo que las herramientas no te hacen ser más o menos productivo y que cada cual debe utilizar las herramientas necesarias así como utilizarlas de la forma en la cual le hacen ser más productivo. Recapacitó y me respondió diciendo que debería haber unas mínimas herramientas que deberían suministrar, cosa que ya hacen le indiqué, pero las cuales él no había sacado provecho y por lo tanto había buscado sus propias herramientas con las cuales se siente más a gusto y que es capaz de ser más productivo.Las herramientas no son la panacea, pero sí que ayudan a sentirse más a gusto con el trabajo que se está desarrollando, que no decir ser más productivo. Las herramientas no hacen la productividad, la productividad la crea uno mismo en la medida y forma que utiliza las herramientas. Si le dedicamos un tiempo a su aprendizaje, a la toma de contacto, a la práctica e incluso podemos desarrollar satélites para esa herramienta a modo de plantillas, atajos, automatismos, entonces es cuando podemos decir que somos más productivos con la herramienta, la herramienta por si sola no nos hará mágicamente productivos.Esta frase es un caso típico de personalidad reactiva, dejándose influir por lo que la empresa le ha suministrado y culpando a las herramientas de la productividad diaria. Estamos traspasando la responsabilidad de nuestro esfuerzo a algo inanimado y a veces intangible por tratarse de un software, pero no somos capaces de ver el problema de raíz y tomar las medidas necesarias para cambiarlo.Las herramientas son sólo canalizaciones para nuestras creatividad y esfuerzo, muchas veces las más sencillas son las que mejor se adaptan a nosotros y con nuestra curiosidad y las ganas de progresar (proactividad) podremos sacarle realmente el partido necesario para mantener nuestro enfoque en las cosas que son realmente importante, amén de algún que otro sentimiento de procrastinación.La herramienta perfecta no existe. Fue una conversación de patio de colegio, dónde cada uno tenía un juguete mejor y ninguno de los dos se paró a pensar que ellos tienen que ser la herramienta perfecta para canalizar su productividad. No importa el nombre de la herramienta, ni su fama, la premisa principal es que hemos de sentirnos a gusto con ella y poder utilizarla de una forma rápida y sencilla, que nos sirva para desarrollar el trabajo que realizamos sin ningún tipo de impedimento o limitación.
Publicado el 20090827