Para leer
Ayer tenia cita en el médico, una de esas citas que rompen toda la tarde y que son ineludibles. Lo primero es la salud, es lo que se suele decir. La cita la tenía en la agenda desde la semana pasada. Es algo que se sabe y al tener día y hora va directa a la agenda. Esta vez no hay que llevar ni hacer nada extra, solo el resultado de la resonancia magnética que obviamente por el tamaño es algo que no se olvida.Me programé una alarma una hora antes de la cita, para ir cerrando temas. Una vez que sonó la reprograme para quince minutos después, por si hay algún fuego y debo quitarme el traje de bombero. Cuando sonó esta alarma, volví a programarla 10 minutos después (no es nada complicado con la Treo, simplemente hay que apretar un botón). Cuando sonó la segunda ya estaba preparado para salir.Antes de salir, cogí material de lectura para la espera, en los médicos siempre se espera. No importa lo tarde o lo pronto que llegues, siempre tienes que esperar. Para variar, llegué con tiempo de sobra y pude sentarme en la salita de espera y comenzar con mi lectura. De esta forma puedo ir avanzando con todo el material que dispongo en mi bandejas de “⚠ <b>para leer⚠ </b>”, material que se va acumulando y que normalmente no está implicado a ningún proyecto en activo. No obstante, si existe algún material de lectura que debe ser devorado antes de una reunión, presentación o por nuestro interés en el proyecto, no lo incluiremos en esa bandejas, si no que lo crearemos como tarea a realizar.Disponer de esa bandeja nos permite llenar los ratos muertos que surgen en nuestro tiempo, ratos en los cuales no podemos realizar ninguna de las otras próximas tareas, ya sea por que decidimos no hacerlo así o por que no nos encontramos con todas las facultades para llevar a buen fin. Por ejemplo, en pleno vuelo a las siete de la mañana a uno no le apetece ni leer un libro ni un informe, ni trabajar en nada que no sea echar una cabezadita para recuperar el sueño perdido.Siempre que tengas una salida y de antemano conozcas que vas a tener un rato “muerto” sin poder llenarlo con nada útil, por que tienes que esperar, conviene adelantarse a ese tiempo y prever la posibilidad de llenarlo con algún material de nuestra bandeja “⚠ <b>para leer⚠ </b>”. Si utilizas un maletín y te mueves bastante, te recomiendo que siempre lleves algo de ese material y poder llenar los ratos del tren, del avión, del taxi, del autobús, de la salita del dentista, mientras esperas que salga el niño del colegio, etcétera.No tiene por que ser algo de trabajo, siempre puede ser ocio, seguro que tienes en casa algunos libros que necesitas comenzar o quieres volver a releer, alguna revista que sigues mensualmente por sus artículos (no por sus fotos). Una buena práctica es mezclar las cosas del trabajo con las del ocio, así si en la oficina tienes un par de libros que has traído de casa, puede que sea mejor salir del trabajo con esa novela de aventuras y pasar un buen rato, que coger el informe que ha salido de rendimiento para echarle una ojeada y en casa tal vez puedes leer el manual de Photoshop por que sabes que no vas a tener interrupciones de ningún compañero y podrás experimentar mejor que en el trabajo.Si no tienes una bandeja “⚠ <b>para leer⚠ </b>” te animo a crearla. Acumula ahí todo lo físico que está esperando por ser leído y sobretodo, mezcla las cosas de ocio con las de trabajo, así podrás decidir en cada momento que te apetece leer.
Publicado el 20090401