Miguitas de pan

Últimamente estoy dejando caer alguna que otra miga de pan, tal vez con la idea de que alguien encuentre el camino y se aproxime más a su propio estado de naturalidad, abandonando el proceso caótico natural que sigue o “su método” como a veces suelen llamarlo. Es mucho más sencillo dar consejos e ideas sueltas, pequeñas y con ejemplos, que intentar explicar por completo todo el proceso de GTD con el temor de verte con una nueva camisa blanca que se ata en la espalda.Por ello ya he abandonado la idea de enseñarlo, aunque marcado a la izquierda de este post se encuentra una tarea a largo plazo “Curso de GTD”, fruto de la ilusión y motivación inicial, quién sabe, normalmente estas tareas se van añadiendo y marcando con el tiempo, tal vez un día esta también lo estará o todo este blog sea el propio curso sin saberlo.La globalidad del proceso es una materia que puede causar aburrimiento visto desde la perspectiva del alumno, que acurrucado en su silla juzga cada una de las frases que le estas explicando, oponiéndose de brazos y piernas cruzadas (por que no tiene más miembros que cruzar) como niño chiquito con la única idea en mente de seguir insistiendo en que él se encuentra perfectamente bien haciendo lo que hace, aunque muchas veces no sabe como lo hace.Resulta más fácil envenenarlos lentamente y atrae su atención con frases asimilables y sencillas, siendo uno mismo el reflejo de lo que decimos. Las afirmaciones, cuanto más simples más hondo se introducen en su mente, chocando con su barrera del sentido común que se encarga de edificar a cada uno de los pasos que le indicamos.GTD es un proceso que no puede enseñarse, eso lo he aprendido a fuerza de intentarlo. Para poder llevar acabo GTD uno tiene que querer vivirlo, tiene que querer conocerlo, indagar, buscar, sentir curiosidad y hacer germinar una motivación que la enseñanza no te ofrece, por muy profesional que sea. Estamos hablando de hábitos, no de lecciones memorizables, estamos hablando de paradigmas no de repetir de forma mecánica. GTD tiene que nacer en nuestro interior y reflejarlo en nuestro entorno.No podemos transplantar todo un método a otra persona, por que esta lo rechazará de forma abierta, la idea y que me está dando resultado es molestar su curiosidad. No hay que traspasarle la información global, ni hablar de métodos, ni de pasos y mucho menos enseñarles nuestros trucos, pero si que podemos pellizcar en su interior, ofreciéndole algún que otro caramelo que le ayudará a depender de un poco más de información.Ya sea con la idea de las bandejas, con la regla de los dos minutos, el procesar todo de golpe, los mapas mentales, agrupar las tareas, la lluvia de idea, el proceso natural, la visualización de la finalización de las tareas o lo más importante ¿cuál es la siguiente acción?⚠ <u>⚠ <b>Inicio off-topic⚠ </b>⚠ </u>
--->El otro día en una reunión uno de los Jefes de Proyecto terminó con esta frase la reunión: “¿Cuál es la siguiente tarea?” Inmediatamente se me iluminó la cara con una extraña sonrisa de quinceañero enamorado: había una GTDetista más en la reunión, camuflado. Pero todo se vino abajo cuando el motivo de la pregunta no era otro que otorgar fechas de finalización y responsabilidades para ajustar cuentas, que todos sin excepción se llevaran trabajo. Eso no es una siguiente acción, esa es una forma de “enmarronar” y perdón por la expresión.
⚠ <u>⚠ <b>Fin off-topic⚠ </b>⚠ </u><span align="justify">Cuando otorgas una de esas ideas, por pequeña que sea en su mente y en su acción, consigues crear un estado de emoción suficiente como para interesarse por si hay algo más detrás de todo eso y es entonces cuando puedes dar un poco más, lo suficiente para que busque por si mismo y para que se interese más allá de su sentido común.Algunos de los ejemplos que he vivido de cerca y que he podido difundir, concentrados en pequeñas acciones del método, pero sin explicar que es un método, pero que han servido para que se interesaran y preguntara un poco más:
---><li><span align="justify">Recopilar y procesar para ordenar un escritorio, enseñando a un compañero a crear una bandeja de entrada y como puede decidir de una forma rápida y sencilla el orden que hay en su escritorio, fueron apenas diez minutos para limpiar un caos de meses.</span></li><li><span align="justify">Procesar una cuenta de correo electrónico, siguiendo el mismo proceso anterior, organizando y desestimando correos, en apenas unos minutos se encontró mirándome y preguntándome que hacía a continuación viendo su bandeja de entrada vacía.</span></li><li><span align="justify">Gestión de las interrupciones, apagar el teléfono móvil e Internet no es una herejía ni una blasfemia, las cosas pueden esperar el tiempo suficiente hasta que acabas una tarea, lo único que hice, fue sentarme a su lado en silencio, apagar su móvil, desconectar su teléfono fijo y evitar que nadie le molestara como guardia jurado, lo increíble fue la capacidad de concentración y el tiempo en el cuál acabó la tarea.</span></li><li><span align="justify">Ofrecer herramientas tecnológicas modernas para que abandone viejas y absurdas prácticas. Un simple programa PIM, ayudó a tener todas las citas y contactos relacionados y en un mismo sitio. </span></li><li><span align="justify">La regla de los dos minutos, ya tengo varios devotos.</span></li>
Los errores más comunes cuando se intenta(mos) introducir a una persona al mundo del GTD:
---><li><span align="justify">“Utilizo el método GTD de David Allen, es un proceso de cinco pasos que… bla bla bla” literalmente estas aburriendo a tu interlocutor que estará pensando en alguna excusa para evadirte.</span></li><li><span align="justify">Una imagen vale más que mil palabras, pero enseñar un diagrama del método es como intentar meterlo en alguna especie de secta, por que tu interlocutor no tiene ganas de aprender todo eso.</span></li><li><span align="justify">Nunca y bajo ningún concepto les muestres tu agenda, smartphone o PDA, si ya de por si pensaban que eras raro, con eso de las listas, de los contextos, los iconos y lo limpio y organizado que está todo tu nivel de nerd sumará un par de puntos.</span></li><li><span align="justify">Palabras como “La zona”, “Mente como el agua”, “procrastinación” eso suena alguna artículo de la revista cosmopolitan, de esas que se compra tu chica y que tu acabas leyendo para aprender como funciona el enemigo. Mencionarlas y/o explicarlas te harán parecer más (si cabe) excentrico.</span></li><li><span align="justify">Rebatir su frase favorita: “lo que me estas explicando es de sentido común”. Sin comentarios. De verdad, sin comentarios. Sólo hay que retirarse en ese momento.</span></li><li><span align="justify">Decir que la multitarea es un concepto erróneo, intentar explicarle que no es capaz de concentrarse y de realizar correctamente las tareas en el tiempo indicado por culpa del cambio constante de tareas. Ahí nos abofetearan con alguna que otra muestra de poder.</span></li>
Me dejo muchos, muchos errores, pero os invito a que colaboréis y los vayáis incluyendo vosotros mismos en este artículo, para demostrar lo imposible (o extremadamente difícil) de enseñar GTD.

Publicado el 20090805