Más que productividad
Que GTD es uno de los sistemas de productividad más utilizado y confiable que existen en la actualidad, eso es indudable. Que gracias a GTD muchos hemos conseguido reducir nuestra cantidad de estrés y vivir de una forma más tranquila y relajada, es lo normal. Pero GTD va mucho más allá de este simple concepto de aliviarnos el día laboral o personal, GTD está preparado para afrontar nuestra propia vida en conceptos de tiempo mucho más grandes de los que estamos dispuestos a pensar.Todos dominamos las listas, los proyectos, las acciones siguientes, todos esos detalles que nos han enseñado y hemos aprendido a fuerza de ir ejecutándolos. Ya tenemos una rutina preestablecida y conocemos los pormenores de nuestra propia conducta, ya sea en la constancia en la cual realizamos las tareas o el libre albedrío de procrastinar. Cualquiera de esas funciones entran directamente dentro de nuestra comprensión.Nos regimos por valores tangibles, por la realidad que vivimos, por los acontecimientos que van dando forma a al transcurso de nuestras decisiones. Somos en definitiva igual que antes de comenzar el GTD, sólo ha cambiado que ahora controlamos el matiz de las cosas y nuestro nivel de seguridad se ha elevado un peldaño más. Para conseguir que todo esto que hemos aprendido se asiente realmente en nuestra vida, hemos de conseguir subir un poco más.Conocemos perfectamente la pista de aterrizaje y nos movemos con soltura. Incluso vamos un paso más allá y conseguimos dominar los “proyectos actuales”, al fin y al cabo es donde nadamos. Nuestra valentía nos llega hasta cubrir nuestra ámbito de responsabilidad, saber lo que tenemos entre manos, quienes somos y tal vez donde queremos llegar.El problema es que pocos de nosotros nos atrevemos a subir más allá de esos seis mil pies de elevación, para contemplar nuestra vida en un entorno mucho más prolongado. ¿Que pasará dentro de uno o dos años? ¿A dónde quiero conducir mi vida? ¿Qué quiero hacer en mi trabajo? ¿En mi familia? Uno o dos años tampoco es mucho.¿Pero y el siguiente nivel? ¿Qué pasará de tres a cinco años? ¿Somos realmente capaces de entender nuestro futuro como realmente queremos y poder visualizarlo más allá de un aquí y ahora? Imagínate incluso llegar a definir tu vida, el último escalón del término elevación del GTD. Imposible, no somos capaces de progresar tanto en nuestros pensamientos y profundizar en nuestra alma para descubrir nuestros valores y necesidades.Por ello, lo más valiente que podemos hacer es soñar con los nueve mil pies, un término que está al alcance y seguir disfrutando de esa falsa apariencia de que el futuro es algo muy lejano y que no estamos dispuestos a afrontar en este momento. La vida da muchas vueltas y ahora no es un buen momento para detenerse y contemplarla desde este prisa de conocimientos.Nos autoengañamos. Pensamos que no somos capaces de asumir esa verdad en nuestra filosofía, cuando verdaderamente lo que estamos haciendo es componer todo nuestro entorno para ofrecernos la posibilidad de expandir nuestra alama (suena raro) para afrontar el resto de niveles a los que no queremos llegar.Dominamos el GTD, nos complace utilizarlo para dominar todos esos pequeños detalles. Bien, ahora ya están todos bajo control, sabes cuales son tus proyectos, sabes cuales son tus responsabilidades, sabes hasta donde eres capaz de llegar con los límites que tu mismo has creado, pero aun así, ¿por que no das el paso para saltar a tu propia vida y dominarla por completo? Por que en este momento, sólo con GTD estas dominando tus entornos más bajos, limitándote las posibilidades que tienes a tu alcanza y las ganas de seguir progresando.GTD te ha dado la base para ello, pero te relames en lo dulce que resulta decir que tienes el control del ahora, sabiendo que puedes tener el control del mañana. ¿Estas preparado para saber que quieres de la vida?
Publicado el 20100201