Lujuria y tentaciones

Ayer tarde, después de trabajar, salí para dar una vuelta por la ciudad que me está acogiendo estos días. Unos pasos que necesitaba para desintoxicarme un poco de la oficina. Los pasos me llevaron por las terrazas donde los nativos pasaban la tarde y un escaparate me llamó la atención, justamente el del corte inglés que en su primera planta estaba la librería. Desde fuera se veía todo un espectáculo cultural y había mucha gente revoloteando por las estanterías. La curiosidad me empujó a entrar, tal vez para buscar algún raro ejemplar que desconozco o para buscar alguno de los libros que ya tengo.Buscando y paseando acabé en la estantería de papelería. Mi lado cultural dejó paso al oficinista que llevo dentro. Buscando entre los diferentes objetos encontré una estantería repleta de moleskine, de todos los tamaños, de diferentes formatos: cuadriculadas, lisas, mapas de ciudad, etc. Mi lado GTDista estaba babeando ojeándolas. Ya tenía dos en la mano para llevarme y escogiendo una tercera. Mi lado compulsivo estaba perfectamente dictando mis necesidades, sumando la cantidad económica.Antes de dirigirme a la caja comencé a buscarle la utilidad a cada una de las libretas. Pensaba en su vida conmigo, en cómo iba a anotar cada uno de los detalles en ella, pensaba en llevarlas conmigo una de ellas, la otra dejarla como respaldo y otra para temas de oficinas. Pero ahora es fácil pensar en estas cosas mientras escribo estas líneas, pero cuando estaba con ellas decidiendo su vida conmigo, no les veía utilidad. Me estaba dejando seducir por todo lo que había leído de ellas, su historia, sus mitos, pero no tenía una idea clara para aplicarlas.Tengo mi sistema GTD, tengo mis herramientas, las conozco, las utilizo, las perfecciono, las voy ampliando, tengo mi sistema perfecto que necesito y por otro lado está la lujuria de esas libretas, las ganas de sentirlas entre mis dedos, pero para ser sinceros antes de que esta nueva herramienta entre en mi vida tiene que aportar nuevas y claras mejoras que hagan cambiar mi sistema actual, sin está poderosa razón el cambio es inútil y hoy por hoy, una libreta moleskine no supera mi necesidades.Para muchos esto puede parecer un pecado o incluso una negación para cambiar y probar nuevos sistemas, pero sólo aquellos que estén perfectamente cómodos con sus sistemas de recopilación, procesamiento y revisión, entenderán claramente que los cambios deben sucederse en la medida que van surgiendo las necesidades. Yo confío en mi sistema.Te puede interesar: GTD con Moleskine, Mi sistema GTD.
Publicado el 20090507