Las herramientas de la productividad personal
Nos iniciamos en el mundo de la productividad con lo que tenemos, somos un ente solitario que asumiendo los nuevos paradigmas intentamos cambiar los recién descubiertos hábitos. Toda nuestra mente gira hacia el objetivo de ser más productivos y nos damos cuenta que la mente no es la herramienta más adecuada para ser totalmente productivos, hemos descubierto con el tiempo, que nos engaña y nos traiciona a su antojo, siendo capaz de alterarnos nuestra propia salud.Es en ese momento, ante el impulso, buscamos las herramientas más adecuadas para ser productivos. Buscamos lo más nuevo, lo más moderno, lo último que ha salido al mercado y nos adecuamos a su necesidad, su funcionalidad es la nueva religión que nos imponemos, a veces cometiendo trampas hacia nosotros mismos. No importa el enfoque de la herramienta, si es funcionalmente atractiva y sirve para ser productivos es la perfecta para mi.Hay muchas herramientas disponibles en el mercado, algunas profetas, otras puramente de bulto, todas intentan satisfacer ese vacío que no tenemos a mano, todas con un increíble potencial para las que fueron concebidas, pero ninguna es la perfecta para nosotros. La herramienta tiene que sernos útil, no hemos de ser útiles para las herramientas.Como muchos de vosotros, a lo largo de mi experiencia con la productividad personal he probado infinidad de ellas. He intentado encontrar la herramienta perfecta que hiciese lo que necesitaba. Me he dejado aconsejar por aquellos que ya son productivos con sus ya encontradas herramientas y me he forzado a imitarles, obviamente con consecuencias fatales. La productividad personal de cada uno es diferente y eso choca frontalmente con los intentos de imitación.Afrontar la productividad personal como agitar una varita es un fracaso rotundo. No eres productivo porque apliques la técnica de los dos minutos, porque utilices pomodoro de vez en cuando, porque intentes delegar sacándote el marrón de encima. Eres productivo en cualquier contexto, sin importar el tamaño de los proyectos. Escoger una herramienta de productividad que te salvará es intentar comprar esa varita mágica.La única y fiel herramienta que siempre te ayudará a ser productivo, en los tiempos que corren continúan siendo el lápiz y papel. Funcional y fácil de conseguir, cumple con todas las necesidades básicas de expresión y se adapta desde el blanco de su fondo hasta el contraste de la tinta. Incluso en este mundo digital, el papel continúa siendo la superficie más sincera para encontrar, ya sea con garabatos, las ideas que fluyen en nuestra mente, atraparlas y darle forma ante nuestro ojos, teniendo una visión mucho más clara de lo que queremos.A partir de ahí, las herramientas son infinitas, ya sean ajenas o propias, pero siempre con la premisa de no forzarnos ni obligarnos, si oponemos resistencia, ganará terreno nuestra procrastinación y sólo seremos esclavos de una colorida y muy cara herramienta. ¿Tiene eso algún sentido? La herramienta debe cubrir nuestras necesidades y para ello, hemos de tener clara la base de la productividad personal: que es un proyecto, que es un contexto, que es la acción siguiente, como podemos procesar, que debemos hacer en cada momento, etc. La base del conocimiento no puede ser suplantada y esta debe estar muy arraigada en nosotros para decidir si una herramienta nos es útil.Las herramientas deben ser útiles, no creer que le encontraremos alguna utilidad con su utilización. A veces me veo buscando aplicaciones para tal o cual funcionalidad, la veo ahí en la herramienta, solitaria, sin ser utilizada y pienso en como extraerle su máxima potencia. Pienso que puedo llegar a ser más productivo si me convierto en un Master del Universo de esa aplicación si soy capaz de utilizar todas y cada una de sus características y lo que realmente consigo es frustrarme por no entender porque está ahí.Mi vida productiva comenzó con una Treo 650 y un Agendus para Palm OS, he migrado a diferentes herramientas a medida que me daba cuenta del esfuerzo que tenía que hacer para ser más productivo. No he buscado funcionalidades milagrosas, no he buscado diseños perfectos, he entendido cual es mi forma de ser productivo y sin querer cambiarme a mi mismo, he buscado esa herramienta que cubre esas necesidades básicas. Ahora esta es la herramienta perfecta para mi, sin cambiar nada en mi.¿Que necesitas para ser productivo? ¿Con lo que dispongo soy capaz de ser altamente productivo? ¿Puedo ser productivo si no utilizo esta herramienta X?
Publicado el 20110315