Intimidad revelada
Hace poco me ha llegado un correo de GTDAgenda invitándome a probar su servicio. Una invitación muy tentadora y suculenta, tener un servicio online al alcance de mis dedos para probarlo y se me gusta seguir quedándome con él. Pero lamentablemente lo he tenido que rechazar, mi nivel de paranoia es demasiado elevado como para dejar datos sueltos de forma online, ya hay demasiados que pululan por la web.No me fío de los servicios online. No me fío de todos esos espacio donde voy dejando la información en aras de una seguridad que no controlo. Soy bastante paranoico en ese sentido, por que se lo que el exceso de confianza puede dejar al descubierto y la sensación de una falsa seguridad siempre ronda mi mente.Mis datos están seguros conmigo y por eso limito el acceso a ello. Todo lo que hay en la web es lo que yo he publicado, el resto de información o viaja conmigo o está segura en mi casa, dónde no saldrá nunca de ahí. Los sitios online ofrecen cantidad de utilidades y de servicios envidiables, GTDAgenda sin ir más lejos puede hacer que mi productividad o efectividad se dispare y pueda adquirir otro nivel en mi GTDísmo, pero el precio que puedo pagar al tener mis proyectos online, mis tareas activas en un sistema que no controlo puede ser bastante alto.El otro día, probando evernote pasó lo mismo. El programa está muy bien, te permite guarda bastante información y ejecutarla con una sencillez increíble, aún así, como desventaja tiene la capacidad de almacenar los datos en el servidor remoto para consultarlo allí donde quieras que estés. Dónde muchos ven una maravillosa ventaja yo veo un agujero de seguridad. ¿Quién vigila mis datos? ¿Es seguro un usuario y contraseña? ¿Por qué no incorporan certificados? ¿Utilizaran criptografía pública? ¿Por qué debo registrarme en su web para ejecutar el programa? Todas se responden con una falta de confianza.Repito, mis datos viajan conmigo y así debe de ser. Los servicios online están muy bien, pero un password y una contraseña es una ridícula protección para algo tan preciado como nuestra intimidad, nuestros proyectos, nuestras acciones, nuestros contactos. Por poner un ejemplo: una cuenta gmail, dónde puedes sincronizarla con tu fantástica HTC Magic, si claro: todos tus contactos, toda tu agenda al servicio de una empresa que por muchas herramientas gratuitas que nos facilite y muy abanderada de Internet que sea, no deja de ser alguien a quién confío un secreto y como dice Simon Singh en su libro “Los códigos Secretos”: “Tu secreto es tu prisionero; si lo sueltas, tú eres su prisionero”.Me gusta ser dueño de mis secretos y si los confieso es por que así lo he querido, limitando al máximo las fugas, inevitables eso si, pero evitándolas en la medida de lo posible. Llamadme paranoico, pero no confío en el usuario/password, no confío en los servicios ajenos, de momento la información se queda conmigo y si para ello debo prescindir de algunas herramientas que requiere de mi información y que no son capaces de cifrarla para darme un mínimo de seguridad, prescindiré de ellas. No me gustan los HoneyPot.Mis tareas, mis proyectos, mis notas, mis contactos viajan siempre conmigo, están donde yo estoy y si no están ya hay herramientas encargadas de vigilarlos por mí. ¿Qué ventaja tiene utilizar un servicio ajeno cuando no estas seguro si alguien desde el interior los está utilizando, los está visualizando? Aquel que responda que no le importa por que no tiene nada que esconder, está mintiendo como un bellaco.Para subir vuestro nivel de paranoia os recomiendo algunas herramientas para incorporar a vuestros sistemas:TrueCrypt, GnuPG, KeePass, Eraser.Echarles un vistazo, no os defraudaran. Por cierto, “¿Who Watches the Watchmen?”
Publicado el 20090907