Hombre con tres relojes
Hoy he visto, en el metro camino del trabajo, a un hombre con tres relojes. Una imagen peculiar, en su muñeca se apretaban tres correas con sus correspondientes esferas, no había ninguno electrónico y los tres ejemplares relucían en un color plata. La distancia no me ha permitido ver si todos estaban sincronizados o tal vez alguno marcaba otra zona horaria, tal vez es la solución tecnológica más sencilla para el viajero habitual. Aunque por su ropa y su higiene, llevaba mucho tiempo viajando.Eso me ha dado que pensar, pues ya me he inventado una historia para esa persona y como puede ser tan dependiente del tiempo. Yo me quité el reloj de pulsera hace ya más de doce años, es un complemento que no le encontraba su utilidad y ahora con GTD lo encuentro un complemento inútil. Volviendo al transeúnte, me sorprende su debilidad por conservar la noción del tiempo, en un mundo como este donde te encuentras un reloj en cualquier dispositivo electrónico, por enumerar los de casa: la Palm m130 que utilizo como despertador, la estación metereológica de la mesita de mi mujer, el reloj del decodificador, el del DVD, el del móvil, el del termostato programable, el del microondas, tres relojes de pared, sin contar los de las tres cpus que funcionan en el estudio. Gasto demasiados esfuerzos cuando tengo que cambiar los horarios de verano e invierno.GTD me ha ayudado a desentenderme de todas esas manecillas, centrando mis actividades en las necesidades de cada momento, según mi posición geográfica y mi capacidad energética. Las reuniones y citas concertadas son las únicas que merecen el derecho de ser programadas, el resto es un desarrollo de las diferentes tareas que van saliendo como siguiente tarea.Aun me resulta raro escuchar la frase “no tengo tiempo”, cuando el tiempo no se posee, se disfruta de la constante, el secreto consiste en no agobiarse por su desarrollo y encontrar la fluidez en la creación de la tares, por que si de algo poseemos y en cantidad desmesurable es de tiempo desperdiciado, ¿sabemos negociar esos momentos?
Publicado el 20090219