Generador de problemas

A nadie le gusta generar problemas y mucho menos que estos problemas ajenos lleguen a uno. Yo estoy convencido que hay gente especializada en este ámbito de trabajo, generadores de problemas que luego los transmiten sin culpa, creando caos y desconcierto. Cada día hemos de lidiar con este perfil profesional que lo único que hace es someter al proyecto a un continuo estado de evaluación y estrés.Los problemas van y vienen, antes yo los evitaba a toda costa, agachando la cabeza en el propio cubículo dónde rezaba con pura convicción: “si el problema es tuyo, quédatelo”. Ahora, gracias a todas las herramientas que ofrece GTD y a la seguridad emocional que te otorga, he conseguido transformar ese rezo en una frase sarcástica.Desde GTD, ahora me considero un “Solucionator”, me gusta ver cómo van y vienen los problemas volando por la oficina e incluso yo soy generador de esos problemas con singular alegría, la diferencia está en el toque final para darle al problema. Yo, confieso, genero problemas, los subo a lo más alto de la cúpula organizativa con probada causa y hechos, pero al mismo tiempo, con el problema, aporto la solución conocida vulgarmente como el Plan B.Crear problemas es muy sencillo, cualquiera puede hacerlo, sólo hay que mirar a tu alrededor e identificar los cuatro o cinco que a voces van corriendo por la oficina. La diferencia radica en que nadie aporta la solución a esos problemas, incluso el target se ve sobrepasado muchas veces por el desconocimiento y el impacto súbito de algo imprevisible que ha caído entre sus manos con la típica onomatopeya de ¡Boom!Una solución, tranquiliza, calma, sorprende e incluso alegra. Una solución aporta un cambio radical al problema, por muy descabellada que parezca. Cuando alguien genera el problema, no se para a pensar en cómo llegar a solucionarlo, simplemente lanzan el problema para que alguna víctima sea capaz de resolverla y sus mandos superiores le den mayor importancia visual. Por ello, muchos de los problemas que circulan suelen ser meras acciones propagandísticas, incluso capaces de engendrar verdaderos conciertos políticos y todos ellos con el mismo denominador común, sin una solución aportada.Si tienes un problema, hay que crear una solución. Si ves que un compañero tiene un problema, igualmente puedes involucrarte en buscar una solución. Los problemas ajenos no es algo que se pueda mirar desde la distancia, porque tarde o temprano genera un clima extraño en el entorno. Por ello, hay que involucrarse en muchas de esas batallas ajenas, intentando aportar un punto de vista ajeno, una loca solución y una sencilla y clara intención de encontrar un punto de unión ante un futuro enlace profesional. Introducirse en esos problemas crea un lazo de confianza.Una solución es una digna respuesta y una necesidad que debe salir de nosotros. Siempre hay que pensar en soluciones, siempre hay que aportar soluciones, tanto si depende de nosotros como si el problema es ajeno, nuestra ética debe estar por encima del escaqueo. Eso es un claro identificador de proactividad.<div class="rbroundbox_b"><div class="rbtop_b"><div></div></div><div class="rbcontent">Como postre aquí os dejo un artículo de @jmbolivar: ¿Eres el Problema o la Solución?</div><div class="rbbot_b"><div></div></div></div>
Publicado el 20091229