De viaje (parte III)
Siguiendo con el tema de aproximación del GTD al mundo “normal”, intentaré ahora explicar la forma de realizar las cosas de todo lo que he introducido en los dos artículos anteriores. Dentro de GTD existe un capítulo especializado para saber que hacer y dónde hay que hacer, que es la razón de la productividad. Por ello, con licencia literaria extenderé en una falsa semana todas aquellas tareas organizadas que hay que realizar y que realmente deberían realizarse en el tiempo que abarca desde la concepción del proyecto hasta su ejecución final, en este caso, el inicio del proyecto. Lo aquí descrito tiene su parte de realidad, por que son tarea en mi haber que ya han sido finalizadas, no obstante ahora las plasmo en una semana, para demostrar como deberían realizarse.Comienza la semana con un lunes. Los lunes siempre son caóticos en la oficina, la gente viene con energías nuevas y las cosas más sencillas se convierten en bolas de nieve capaces de arrollarnos durante toda la semana. Los jefes tiene nuevas ideas locas, que deben incluirse en los planes de trabajo y en mi lista de proyectos, hay uno ajeno a todo esto.Lunes a primera hora, el objetivo es liquidar la bandeja de entrada del correo. Por increíble que parezca está llena. Extraído la información y lo dejo todo anotado en la bandeja de entrada, sólo estoy procesando, no voy hacer nada que me lleve más de dos minutos. Una vez conseguido el hito, accedo a la lista de de @PC/Internet para ver si tengo alguna siguiente acción que requiera un envío de correo. Como no hay nada, paso a revisar las acciones que debo realizar en la oficina.En ellas tengo varios trabajos a realizar, que se van sucediendo a lo largo del tiempo, interrupciones y nuevas tareas que van cayendo en la bandeja de entrada. Una llamada un poco más larga corta totalmente con el ritmo de trabajo. Finalizada la llamada y con el teléfono en mano, repaso la lista de @Llamadas entre las cuales hay varias profesionales y una de personal. Como no diferencio entre las dos vidas, realizo todas las llamadas que puedo. Las nuevas tareas, hacia la bandeja de entrada. Las llamadas me ofrecen un corte de ritmo que se agradece y gracias a los contextos y las carpetas personalizadas puedo acordarme de lo que tengo que decirle, por ejemplo al compañero que estuvo en París y con el cuál he hablado, le pido la guía que me recuerda el contexto y fijo una cita en el calendario. Otra interrupción me corta el ritmo de llamadas.La siguiente tarea requiere que esté un poco investigando en Internet, como su resolución es sencilla y rápida, aprovecho para revisar la lista de @PC/Internet y ver si tengo que buscar alguna cosas. Hay tanta información que debo buscar que me pongo un máximo de quince minutos para encontrarla, a partir de ahí vuelvo a cambiar el modelo.Suerte que la jornada tiene ocho horas. Antes de salir de la oficina, reviso la lista de acciones a realizar en tránsito, una de ellas es pasar por el supermercado, otra es comprar la guía y como tengo de camino una librería me doy una vuelta por ella. Hay varias guías, ojeadas unas cuantas me apunto las que me parecen más interesantes, como estoy a la espera del compañero no la compro, le saco una foto y la asocio a la tarea de comprar guía, al más puro estilo Evernote.En casa, después de las rutinas, tengo un tiempo para dedicarlo a mis proyectos personales. Enciendo el ordenador personal y descargo el correo, contesto aquellos correos y apunto nuevas tareas, reviso mi lista de @PC/Internet y veo unas acciones de esta máquina: descargar software y cargar en el GPS el mapa de París, nada que no requiera más de diez minutos. Este ordenador ya está terminado, así que enciendo el de navegación.Igualmente en este repaso la lista de tareas y me encuentro con muchas que son de investigar y de navegación. Además, me aparece una tarea de trabajo, así que le dedico toda una hora en la noche, este es un buen momento para hacerlo, ¿Por qué no? ¿Mi productividad se mide por el lugar donde estoy?Repaso algún que otro foro, miro algún que otro museo, voy anotando información que me será útil: lugares, horarios, precios, accesos. Todo este proceso hace varias tareas se vayan completando solas. Me salta un popup en pantalla que me he programado, por si paso alguna hora límite de nocturnidad, para recordarme que debo ir a la cama. Mañana vuelta a comenzar, repasar las listas en los contextos adecuados y las tareas se irán haciendo, para que el proyecto cada vez esté más cerca.GTD no discrimina espacio, las tareas deben realizarse en el contexto adecuado, no tengas miedo de mezclar la vida personal con la laboral, simplemente haz las cosas que tienes que hacer en cada momento, por que la productividad no se mide ni con tiempo ni con espacio, si no con el aprovechamiento de las acciones.Mañana la última parte antes de viajar.
Publicado el 20090921