Desconectar
Desconectar. Esta es una palabra que decimos a menudo pero bien poco la utilizamos correctamente. Es una verbo realmente poderoso que no implica un final, si no un principio. Puede ser aplicada de diferentes formas y muchas de ellas bien productivas. Según la ⚠ <a href="">rae⚠ </a> su significado tiene cinco entradas y todas parecen de lo más pesimistas y drásticas.Desconectar significa encontrar un camino diferente al cuál estamos acostumbrados, salir de la monotonía y entrar en el poder tomar decisiones completamente distintas. Es un camino novedoso que pocas veces nos atrevemos a explorar, aun con todos los beneficios que nos comporta.Un caso bien sencillo: desconectar el televisor. No hay nada más allá del programa que queremos ver y no nos hemos de dejar tentar buscando diferentes emisoras para cubrir ese vacío que ha dejado lo que ha terminado. Ese tiempo de desconexión es un regalo que podemos aprovechar con otras personas o disfrutarlo en la intimidad para ir avanzando en nuestros proyectos.Desconectar Internet, incluso suena a blasfemia. Google, los feeds, las redes sociales, los juegos onlines, nos van atrapando poco a poco y cada día somos capaces de cargarnos con más información que procesar, más información que nos engancha. Desconectar un periodo de tiempo no significa volverse completamente ignorante o huraño, la información seguirá estando ahí cuando vuelvas a estar conectado, pero tal vez si desconectas un rato, podrás acumular un poco más de tiempo para realizar otras tareas.Desconectar el móvil, para algo se inventó el buzón de voz, seguro que no se va a perder ninguna llamada y todas van a estar perfectamente alineadas esperando a ser procesadas en la bandeja de la operadora. El móvil es una herramienta personal similar a las redes sociales y a nivel empresarias es un geolocalizador intrusivo que debemos saber medir. Desconectar el teléfono móvil no sólo nos beneficia a nosotros, que conseguiremos un tiempo con menos interrupciones, sino que nuestros compañeros nos agradecerán el poder dejar de escuchar nuestro friki sonido de llamada.Desconectar del correo. Un correo electrónico es una tarea que va directa a la bandeja de entrada. Es uno de los mejores inventos que puede existir, alguien nos manda una cosa y aparece en nuestra bandeja de entrada, llegado el momento adecuado ya tendremos tiempo de procesarlo, pero por ahora es mejor seguir concentrados en lo que estamos haciendo y dejar que la bandeja se vaya llenado, por que sabemos que vaciarla sólo es seguir los pasos de GTD.Desconectar las emociones. Esta es la parte más complicada, cuando te revolotean las cosas por la cabeza y escapan a toda comprensión. Emociones que son dueñas de los “y si”, de los remordimientos, de los sentidos de culpa, de los enfados, del amor verdadero. Ahí están para aparecer en las charlas nocturnas con la almohada. Desconectar de esas emociones resulta realmente difícil, sólo si sabemos aceptarlas y superarlas podremos realmente desconectarlas. A veces resulta tan sencillo como dejar esas emociones por escrito.Desconectar es un ejercicio que debemos utilizar más de lo que creemos. Es un beneficio físico y psicológico que nos engrandece espiritualmente, ofreciéndonos un espacio de tiempo que ni sabíamos que teníamos y sobretodo una fuente menos de interrupciones. Atrévete a desconectar, pruébalo, por que causa adicción.Y tu, ¿ya desconectas con regularidad?
Publicado el 20090416