Dejadez
Últimamente me estoy dando cuenta que estoy dejando de lado un poco el GTD, parece como el método ortodoxo que estaba siguiendo se está reblandeciendo un poco, tal vez el efecto del verano, la enfermedad post-vacaciones o alguna lección hacia otros está debilitando mi rutina.No ha sido un abandono por completo, pero sí que poco a poco hay tareas que se han ido resintiendo de la falta de actuación. Afortunadamente se refleja más en la vida privada que en la profesional y revisando las tareas pendientes he podido salvar aquellas que pertenecen al ámbito profesional.Donde más lo he notado ha sido en casa, donde las cosas se almacenan repartidas por toda la bandeja de entrada que es la casa misma. He perdido la costumbre que tenía de realizar las tareas en el momento adecuado y tal vez porque asumí el rol de máximo mantenimiento del hogar, ahora se nota la falta de esa decisión. Puede que haya sido un cambio de responsabilidad entre la propia pareja, sin que haya respetado la parte propia.Se acumulan las cosas sobre las mesas, los juguetes de Lucca están disponibles en toda la casa, los pocos platos de la cena se acumulan por un par de días, la cama no se hace por la mañana, etc. Todos esos detalles que tenía perfectamente controlado ahora viven en el limbo del recuerdo, sin su dueño habitual a merced de su albedrio en espacio-tiempo, que parece dilatarse o al menos hasta esta declaración de intenciones, en lo que a flexibilidad de GTD se refiere.Voy a tomar de nuevo el control domestico e investigar con más calma si es cierto o no que el ámbito profesional está libre de procrastinación, porque tal vez me esté autoengañando en una falsa imagen de autosatisfacción. Escribo este post como confesión de culpa y remordimiento por perder la senda del GTD en la parte domestica, ya es hora de quitarme el chip vacacional hotelero y acceder de nuevo al archivo para recuperar esos proyectos que solía realizar en casa.
Publicado el 20090729