Contextos personales

GTD nos muestra que para realizar las acciones existe la situación más adecuada para por realizarlas. Para ello se nos enseña a crear un contexto para las diferentes situaciones dónde nos podemos encontrar y fácilmente nuestra lista tiene un aspecto bastante parecido al siguiente: @trabajo @doméstico @tránsito @PC/Internet @llamadas @algúndía etc. Pero nos olvidamos de una parte bastante importante que son: los contextos personales.A lo largo de nuestra jornada tenemos que interaccionar con diferentes compañeros, las tan amadas y odiadas reuniones, sociales, de pasillo, saludos esporádicos, interrupciones de nuestro lugar de trabajo. De alguna o otra forma siempre interaccionamos con nuestros compañeros.Igual que nos surgen las ideas en los momentos más inesperados igualmente nos vienen a la cabeza dudas e ideas relacionadas con los compañeros que muchas veces no se ajustan a los contextos que ya tenemos, tal vez se aproximen a alguno de los contextos, pero puede que la cantidad de información que necesitamos obtener supere incluirlo en esa lista de contexto y por lo tanto desvirtuaríamos las propia lista en un conjunto de acciones que al final nos van a distraer más de lo que pretendemos.Por ello, David propone los denominados contextos personales, que no es nada más que una lista dedicada y especializada para la persona/grupo por la cuál ha sido creada. En dicha lista anotaremos todas esas acciones que hemos de realizar con esa persona o grupo, para que llegado el momento en el cuál debamos interaccionar con la persona dispondremos de todas las herramientas para poder desarrollar nuestro trabajo.La idea es la misma que con todos los demás proyectos. Cuando nos surja una idea o una pregunta, no iremos directamente al teléfono o al correo electrónico para satisfacer nuestra necesidad, lo anotaremos y lo dejaremos en nuestra bandeja de entrada. Cuando estemos en el proceso de organizar veremos que dicha acción está destinada a engrosar la lista de contexto personal de Fulanito y lo meteremos en su carpeta/lista. Si no tenemos una carpeta para esa persona, la crearemos.Es recomendable disponer de una lista/carpeta para aquellas personas que nos relacionamos de forma asidua y con las cuales compartimos los proyectos a diarios. Para las interrupciones esporádicas no será necesario crear un contexto especializado.Ideas, preguntas, acciones para delegar, nuevos encuentros, pasar información, todo debe estar contenido en los contextos personales, de esta forma en el momento que nos reunamos o interaccionemos con ella, dispondremos de toda la información para ser completamente productivos.Si tienes una reunión el martes a las 12h y sabes que van a asistir algunos compañeros, es bueno repasar sus carpetas, para en los momentos previos o posteriores a la misma, incluso en la propia reunión si están vinculados, podemos utilizar la lista de contextos para realizar las acciones oportunas en un momento de interacción. Así transformamos los momentos muertos, en espacios productivos.Yo utilizo los contextos personales como “venganza” a las interrupciones. Cuando un compañero me interrumpe en mi trabajo, antes de que se vaya de mi radio de acción le insto a que se espere, mientras accedo a su contexto personal y reviso si tengo algo pendiente con él. En caso de tenerlo (rara vez no tengo nada) le devuelvo su interrupción con algunas tareas, para que se vaya calentito de mi lugar de trabajo. Con esto consigo quitarme alguna que otra acción y aleccionar al compañero de que interrumpirme tiene un precio ;)Los contextos personales es una buena arma, que utilizada correctamente facilita la lectura de todas las listas de contextos y al mismo tiempo especializa nuestras acciones, al dedicarles el espacio y la persona adecuada para desarrollarla.
Publicado el 20091019