Compromisos

Uno de los capítulos más interesantes del libro de David Allen es la confrontación con los compromisos que adquirimos a lo largo de nuestro día/vida. Compromisos que normalmente nos involucramos sin apenas conocer nada de ellos o en el peor de los casos, compromisos que otros delegan en nosotros y por jerarquía de mando no podemos eludir.Según David, sólo tenemos tres opciones: aceptarlo, denegarlo o renegociarlo. Veamos paso a paso lo que eso significa.Si ⚠ <b>aceptamos un compromiso⚠ </b> estamos diciendo que nosotros somos capaces de afrontar ese reto y que lo vamos a llevar a buen término en el plazo que lo hemos acordado, con lo cual nuestro interlocutor va a confiar ciegamente en nosotros y sólo esperará de nosotros los mejores e idílicos resultados. Como dice Peter Parker: "Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad". Por eso, sólo deberíamos aceptar aquellos compromisos que somos capaces de llevar a cabo de una manera organizada, pues si no somos capaces de terminarlo a tiempo veremos como nuestro compromiso se convierte en nuestra soga.Si ⚠ <b>no aceptamos el compromiso⚠ </b>, no tenemos que sentirnos culpables, pues estamos haciendo un acto de autocontrol, aunque suene a subterfugio para evitarlo. Lo que realmente estamos haciendo es fortalecer nuestros compromisos ya adquiridos, dedicándoles el tiempo que ya les tocaba. No es una falta de respeto a nuestro interlocutor, porque le decimos que ya tenemos nuestras colas de trabajo llenas o almenos planificadamente llenas y adquirir un nuevo compromiso vulneraria la integridad que tenemos con nosotros mismos.Una vez que hemos adquirido el compromiso y hemos llegado a tal punto que vemos que no podemos cumplir los plazos establecidos sólo nos quedan dos opciones, dejar que el compromiso venza con nuestro trabajo incompleto o intentar ⚠ <b>renegociarlo⚠ </b> para de esa forma garantizar que cumpliremos el compromiso. Normalmente este tipo de acción no requiere esfuerzo y si otorga confianza en nuestro trabajo, aunque parece que hemos dimensionado mal la planificación, lo que indicamos es que requiere más atención y seguimiento por que tal vez otros compromisos o cambios han interferido en nuestro desempeño. Podemos cambiar una cita, una fecha de vencimiento, una contratación, por que no estamos postergando nada que no estuviera ya dentro de nuestro sistema GTD y por lo tanto no nos estamos fallando a nosotros mismos, que siempre somos el primer interesado.La decisión de afrontar, denegar o renegociar nuestro compromiso define nuestra calidad laboral e integridad personal al enfrentarnos con las diferentes tareas.
Publicado el 20090223