Cambio de planes

Ayer fui espectador de como las fechas de varios de mis proyectos aparecían misteriosamente de la nada y se abalanzaban sobre un ya de por si lleno mes de Marzo. Así que ante un momento de impotencia absoluta y balbuceantes “pero-pero” el pánico se ha apoderado de todas neuronas, dejando atrás cualquier signo de racionalidad en mi: pánico, estrés y dudas, pasaban disimuladamente por mi pensamiento, mientras mi rostro hacía acopio de tranquilidad y seguridad.Una vez abofeteado por el susto inicial, he comenzado a revisar cada uno de los proyectos, para ver como encajaban las nuevas tareas dentro de los nuevos plazos, pues aunque el departamento es chiquito, si ya estábamos sobrecargados de trabajo, ahora con estas nuevas fechas nuestra capacidad de reacción se ha visto bastante acortada. Lo primero ha sido ordenar los proyectos por grado de avance y repercusión económica-mediática (que proyecto es el que genera más ingreso y cuál puede chillar más si no se consiguen los objetivos). Localizado el orden, me he puesto a trazar todas las tareas pendientes que quedaban para dicho proyecto, de esta forma he obtenido un roadmap bastante fotogénico que me da vergüenza enseñar, así que me quedo con mi tesoro. Muchas de las tareas las he eliminado o postergado para futuras versiones de mantenimiento y evolutivo (Algún día/quizá), la perfección es un estado que no quiero obtener y las florituras van a tener que esperar en pro de un arranque. Me ha quedado una lista bastante reducida, pero gruesa en contenido.Con los otros dos proyectos he realizado las mismas tareas que el primero, con lo cual he conseguido reorganizar en un momento las tareas de cada uno y obtener una imagen más detallada y menos prosaica de lo que realmente se necesita. Una vez devuelto el control de los proyecto, mi estado de ánimo y mi autoestima han salido del cajón donde se habían escondido con no recuerdo que excusa. El miedo inicial ha sido sustituido por un razonamiento y análisis de las tareas ya programadas, cada proyecto ha sido tratado como una minibandeja de entrada y las tareas que ellos tenían han sido procesadas de nuevo y organizadas, con la nueva información de las fechas de entrega a la vuelta de la esquina, la decisión de las “cosas” han tomado otro significado diferente del inicial.Me ha ayudado mucho pensar en la fuerza que da la acción siguiente de cada tarea y sobretodo, valorarla de una forma disciplinada dejando de un lado las emociones iniciales y concentrándome en los objetivos finales.
Publicado el 20090313