Vivir la productividad personal

GTD No es sólo un método de productividad personal a lo largo de este blog y de otros hermanos, vemos que existe algo mucho más allá de la ejecución de las listas, más allá de los cinco pasos este sistema se camufla en la productividad para llegar mucho más adentro, hasta infiltrarse en lo que conocemos como la propia vida.Por eso mucha gente fracasa con los sistemas de productividad, buscan algo que les libere de los quehaceres diarios, de las preocupaciones, buscan pociones mágicas que transformen su caos en una autopista libre para enfrentarse a lo próximo que se avecina, normalmente reducido a su nivel de responsabilidad más directo, que es el trabajo.Este método no es discriminatorio, así lo he intentado reflejar en muchos de los artículos, queriendo transmitir el gran abanico de personas y ámbitos en el cual puede llevarse a cabo y con éxito está disciplinada forma de entender la realidad. Depende de lo receptivo que esté el lector, de la capacidad que tenga por querer (no por deber) cambiar, obtendrá más o ningún resultado.Por ello hay que entender la productividad como algo ligado a la propia vida: Yo soy productivo allí donde me encuentro, dándole importancia a lo que puedo hacer en ese instante y no a la constante tiempo.La vida es un conjunto de proyectos a conquistar, ya sean de menor o de inmensa envergadura, pero al fin y al cabo se trata de poder disfrutarla y hacer que los demás la disfruten con nosotros. Para ello nuestras decisiones influyen bastante en nuestro estado de vida, así como la alteración de las decisiones ajenas que vemos como perturban nuestro mundo interno. Cada cual tiene su propia fortaleza para enfrentarse a estas situaciones, pero lo crucial, lo adecuado y lo que realmente importa es mantener el control de quien somos y de lo que estamos haciendo.La mente como el agua, nos recuerda la disciplina de lo marcial, así como David en todos sus libros. Ese es uno de los ejercicios más difíciles de conseguir y el fruto del dominio de nuestra propia vida, la acción, la reacción y la calma. La calma para afrontar nuevos retos y metas, para aprovechar nuevas oportunidades y sentirnos realizados como personas y profesionales, como padres y como hijos, lo que ves de ti mismo y lo que reflejas en los demás.Por ello, encontrar el camino para entender el caos que domina tu vida y llegarlo a controlar de una forma sencilla, tranquila, sin miedo o incluso en una única explosión de energía que nos transportará de nuevo a la calma, es la forma adecuada de entender realmente quien somos y lo que somos capaces de hacer.La productividad personal es como haces las cosas, no es medible en cantidad ni en calidad, es un valor subjetivo que sólo se refleja en un crecimiento personal, cuando nos vemos liberados de las tensiones y somos capaces de lidiar con ellas con mayor facilidad. Es entonces cuando conseguimos elevarnos como personas y ver con control lo que estamos haciendo, lo que queremos hacer, sin límites ni barreras.Por eso, para entender la productividad personal hay que derribar muchas barreras, crear nuevos paradigmas dentro de nuestra vida, encontrar los hábitos y las rutinas que nos permiten estar cómodos con quien somos y con lo que queremos cambiar. Es un ejercicio muy íntimo y profundo, un éxito asegurado.
Publicado el 20101203