Que hacer con un nuevo proyecto
Felicidades! Tienes un nuevo proyecto entre manos, algo que ha surgido de una loca idea, de una fugaz reunión, estas pletórico porque es algo que quieres hacer, estas lleno de ganas, tu cabeza hierve, las ideas se suceden y tienes que llevarlo a cabo si o si, porque en ello has puesto las esperanzas, las ilusiones, los sueños.Mi más sentido pésame! Acabas de salir de la reunión dónde pensabas escabullirte y no has podido, había un marrón que volaba por la oficina desde hacia tiempo, nadie lo quería, pero tenía que caer en algún compañero que no fueses tu. Es pesado, ocupa demasiado tiempo, tiene unas fechas muy cortas y encima el cliente está enfadado porque es la tercera vez que lo cambian y te ha tocado a ti.Estas son las versiones de los proyectos, dos formas de afrontarlo que tal vez no suena muy distintas. Sólo el estado de ánimo personal influye en el proceso de vida de un proyecto, el resto, la base continua siendo la misma. Un proyecto lo es tanto si te gusta como si lo detestas, ahí está el proyecto, esperando ser terminado. Somos humanos y tendemos a humanizar las cosas (y los animales).¿Cuántos proyectos han realizado en tu vida? ¿Cuántos has conseguido acabar? ¿Qué tiene este proyecto que tanto te afecta emocionalmente? Los proyectos van y viene, crecer y mueren. Hay que darles siempre la misma entonación, son transparentes en nuestras vidas, somos nosotros quien les otorgamos la vida, sin esa vida son sólo cosas que recopilar, procesar, organizar, hacer y revisar. ¿qué puede haber más allá de todo eso?Coge un proyecto de tu vida, uno que ames, que quieras conseguirlo a toda costa, uno que te motive, que pienses que es divertido. Ahora desnúdalo, míralo desde esa nueva perspectiva de proyecto. Es un tag en una lista, sin complicaciones, sin estridencias, sin adrenalina. No respira, no se mueve, ni llora, ni pide salir a pasear. Es sólo esto, un proyecto que realizar.Coge un proyecto de tu vida, de esos que han caído a dedo, a puro peso en tu trabajo, te ha costado lágrimas, muchos gritos y enfados, te has peleado, nadie te ha ayudado, el tiempo era el justo y las noches demasiado largas. Haz el mismo ejercicio, desnúdalo. Mira lo que es, sigue siendo un tag en una lista, unas acciones a realizar, un proceso muy similar al anterior proyecto que tanta ilusión te hacía.¿Cuál es la diferencia entre los dos proyectos? Obviamente no hay diferencia, sino la misma constante variable que eras tú. Otorgándole sentimientos al proyecto sólo consigues influirte a ti mismo para procrastinar más o menos, para dedicar más o menos esfuerzo. Te sugestionas a ti mismo ante una falsa realidad que modela tu objetividad. Las acciones para ambos proyectos son sólo acciones, con un único grado de dificultad: acciones sencillas, las complicadas son esos proyectos ocultos que no queremos afrontar.Elimina las emociones de los proyectos, deja sólo las acciones, los contextos, la documentación, todo de objetos intangibles que lo convertirán en realidad con la claridad de mente que posees.
Publicado el 20100629