Que estas evitando.

Dentro del desarrollo de nuestros proyectos existen diferentes tipos de acciones de las cuales nosotros somos los creadores, son acciones directas de nuestro ámbito de responsabilidad y en muchos casos esas acciones vienen impuestas por otros colaboradores que "necesitan" nuestra ayuda y delegan en nosotros su buen funcionamiento y finalización.Esas cosas inesperadas son las que causan un pequeño caos en nuestro entorno, poniendo a prueba el principio de mente como el agua, acciones o miniproyectos que destrozan nuestra planificación, nos obligan a reordenar nuestra responsabilidad, planificar el calendario para hacer encajar esa "ayuda" o colaboración inesperada.La primera emoción es de rechazo, vemos como sin desearlo nos entra algo que hacer que por instinto nos echa hacia atrás, no queremos hacer algo que desconocemos y comprometernos con algo más de lo que ya tenemos encima. Si ya teníamos comprometidas las fechas, con esta nueva cosa se añaden más presiones.No podemos rechazarla, no podemos ignorarla, no podemos delegarla, nos ha caído a peso y no podemos hacer nada, nada, absolutamente nada para deshacernos de ella. Frustración, nerviosismo, procrastinación. Cogemos unos papeles al azar y enterramos a la recién llegada bajo el peso del olvido, apartándola de nuestra vista bajamos nuestra presión psicológica. Aliviados confiamos en que tal vez otro día reunamos el valor suficiente para enfrentarnos con ella.Fruto de nuestra falta de confianza hacemos todo lo anterior, cuando somos expertos en el sistema de productividad, aún no confiamos suficiente en quien somos realmente y en el poder que tenemos sobre nuestro propio miedo.Los proyectos son todos iguales, la única diferencia es la cantidad de acciones que necesitamos para conseguir desarrollarlo, así como la gente de la cual dependemos para conseguirlo, por ello, el mejor método para resolver este problema es con todo lo que ya sabemos. Utilizando nuestra experiencia de GTD sin saltarnos ninguno de los pasos.Toda cosa que entre dentro de nuestro ámbito de influencia debe ir derecha a la bandeja de entrada, debe ser tratado como lo que es, una cosa sin definir, para que llegado el momento restemos emociones a su contenido y podamos tratarlo de una forma neutral.Todo lo que entra en nuestra bandeja acabará siendo analizado y desglosado en las acciones oportunas, dedicándole el tiempo que se merece, analizaremos de que se trata, cual es la siguiente acción más adecuada, para conseguir llegar al momento de hacer y sumergirnos dentro de la zona. Porque la zona no reconoce discriminación, simplemente hace de una manera que el mundo se paraliza, que el mundo se ausenta de nosotros mismos, metidos en la zona no hay desmotivación, no hay sentimientos sólo estamos nosotros concentrados y haciendo.Si posees un sistema de productividad sabes que evitar alguna cosa no parte de un capricho, ni de una desmotivación, ni de la tan conocida procrastinación. Si estás evitando la cosa sólo estas dudando de tu sistema de productividad y haciéndolo vulnerable. Trata a las cosas como son, algo que arrojar a tu bandeja de entrada, es un buen final para un mejor principio.
Publicado el 20101210