Perfiles personales

GTD nos enseña a recopilar todo tipo de información que cae dentro de nuestro radio de sentidos, hemos aprendido a retener esta información y lanzarla a nuestra bandeja de entrada, para seguir con la regla del proceso. Todo lo que cruza por nuestra atención, normalmente es capturado y luego ya tendremos tiempo para procesarlo, pero de momento es lo suficientemente importante o así lo creemos, para que quede atrapado en nuestro sistema.Toda esa captura, tiene un proceso posterior y aunque muchas acaben en la papelera, otras continúan su peregrinar por nuestro sistema, acabando por engordar nuestras listas o nuestro archivo de referencia, por que es posible que en un futuro podamos utilizarlo. Ya somos maestro en el arte de recopilar, es tan sencillo que llevamos siempre con nosotros uno o varios elementos de captura de información. Nunca se sabe.En las reuniones salen datos. En los correos electrónicos. En los blogs que leemos. Las noticias del diario. Las llamadas telefónicas. Todos son canales válidos para acabar extrayendo información, recopilarlos. Incluso esas charlas distendidas en la máquina de café, en la comida del medio día o en la cerveza de final de tarde. Esos momentos que parecen de relajación, también requieren su recopilación.Aunque intentemos separar los dos mundos, el personal y el laboral, resulta casi imposible negar el uno del otro, si GTD nos enseña algo, es que la propia esencia del mismo radica en nosotros y en el contexto dónde estemos situados, no importa entonces diferenciar hogar de oficina, supermercado o dentista, aeropuerto o tranvía. GTD siempre está con nosotros para encontrar la productividad en cada situación y las situaciones de ocio no están exentas.Las charlas distendidas con los amigos o familiares, siempre están plagadas de información sutil que muchas veces se nos escapa. Información que damos por olvidada al siguiente instante, sin pensar que igual que estamos completamente atentos y activos en una reunión laboral, no dedicamos todo nuestro interés a ese momento de bajas defensas y relajación. Un error de distanciamiento emocional que delegamos en el subconsciente ocioso.Por ello, hay que prestar la misma atención en las reuniones sociales y al menos recopilar toda la información que nos pueda ser útil para reforzar el lazo y conocer mejor a la otra persona. Datos que nos parecen poco interesantes, para los demás pueden ser de mayor importancia y conocerlos pueden abrirnos aún más esos lazos, para que en los momentos de necesidad (de ambas partes) disponer de un nexo de unión.Hay que estar atento a los mínimos detalles y salvarlos en los perfiles personales. Igual que destinamos carpetas a los proyectos, podemos destinar carpetas a parte de nuestras relaciones, como parte indispensable de nuestra vida, por que acaso la vida ¿no es en si un proyecto?.Un compañero va a ser padre en breve, es su segundo hijo, el primero fue varón, se llama Alberto y este aunque querían niña, vuelve a ser niño. Hace tres años que está casado con María, una chica que conoció en el instituto y con la que lleva viviendo juntos desde hace cinco, antes de decidir casarse. Su mascota se llama “rufus”, es un pequinés que no le gusta nada, pero viene de imposición por la parienta. La semana pasada operaron a su padre, una rotura de tendones, que aunque no fue grave tiene para un año de recuperación. Los fines de semana juega en un equipo de fútbol, en una liguilla, van los últimos, pero juega para hacer un poco de ejercicio. El coche lo tiene en el mecánico, tiene que pasar la revisión por que ya tiene sus años.Este tipo de información se extrae de las conversaciones, se extrae de momentos de confidencias y aunque la otra persona te comunique los detalles de forma separada, una buena recopilación puede unirlos para forma un auténtico perfil personal. Esa es justamente la información que necesitamos para marcar la diferencia y sobretodo, reforzar los lazos de unión, para la próxima vez que intercambiemos palabras, pueda preguntar por detalles “personales” que permitan afianzar aún más la relación.Si apuntamos nuestras citas personales: “Dentista a las 17h”, por que no apuntar la de nuestras personas más queridas o las de nuestros compañeros más allegados. Agendar esta información nos permite establecer un nuevo canal, para interesarnos por el estado de su cita, con lo que le ha pasado en un momento de su vida, que era importante para esa persona.Aunque esto pueda sonar frío o mecánico, se realiza desde el lado más emocional posible, es tanta la información que posee una persona y vivimos en estos días dónde todo son carreras y ajetreos, que resulta difícil encontrar la paz para entablar una buena comunicación. Si utilizamos la recopilación y el procesamiento, además de unos perfiles personales obtendremos unas muy buenas relaciones personales, dónde lo que antes hacíamos de forma mecánica para capturar información, conseguiremos transformarlo en un hábito para mejorar la calidad interpersonal.Cada persona es un mundo, es un proyecto y merece cariño y cuidado por nuestra parte.
Publicado el 20091026