Ocupado
Este lunes va a ser bastante movidito, en un acto de pleno suicidio me he agendado reuniones durante toda la mañana. En porciones de treinta minutos. Desde las diez de la mañana a las dos de la tarde, desde las tres hasta las seis de la tarde. Todo un ejemplo de lo que no hay que hacer o un esfuerzo para aplicar todo lo aprendido en las buenas guías de las reuniones.Todas esas reuniones me van a quitar un valioso tiempo de productividad, de ir avanzando en los diferentes proyectos. Visto de esta forma parece que estoy minando los principios que estoy publicando en este weblog. Pero igual que el vaso de agua, aquí podemos encontrar las dos versiones de este día.La primera y más sencilla es que estoy abierto a todo tipo de burlas sobre los principios que he creado, siempre desde el respeto os doy permiso para minar mi moral y tratarme de “chaquetero” vendiendo mis propias palabras que parece que yo mismo no sigo. De esta forma podéis hacer hincapié en mis colosales errores, para que me avergüence al leerlos y aprenda en un futuro a no suicidarme en público.Por otro lado, existe la posibilidad de que estas reuniones me lleven a exprimir mi lado más GTDniano. Si mi tiempo está completamente ocupado en reuniones, los proyectos se verán mermados en atención y las próximas acciones que deba realizar estarán relegadas a los espacios de tiempo que encuentre entre los pasillos. Tal vez tenga que agrupar las tareas por lotes compactos y realizarlas en los momentos más adecuados, entre reunión y reunión. Este será un buen ejercicio para domesticar las reuniones, para enfrentarme con la limitación de tiempo, encontrando la importancia de cada minuto. Tendré que utilizar los descansos para recuperar la vida de mis neuronas, desconectando en cada momento y cambiando el rumbo de mis pensamientos, para llamar a la creatividad y atraer nuevas ideas y necesidades, para releer el script de la próxima reunión que ya hice en su día, para estar seguro de cómo conducirla.Creo que estas reuniones van a exigirme todo lo que he aprendido estos meses de GTD y estoy ansioso por tomar las notas de todo lo que vaya haciendo, para enfrentarme al finalizar el día a una propia autoevaluación de las cosas positivas que he podido aportar y las cosas en las cuales he ido fallando o que no he podido reflejar tal como sabía, sin dejar (o intentando limitar) que el estrés y la dinámica de la vorágine me arrollen.Si, puede que la palabra sea suicidio o que no he aprendido la filosofía del GTD o que estoy provocando una pérdida de tiempo productivo con tantas reuniones. Pero creo que puedo aprender de todo esto y sobretodo ejercitarme en todo lo que he aprendido. Tal vez lo he provocado conscientemente para satisfacer mi morbosidad de autosuperación, estúpido o no, creo que el día será todo un reto y pienso apuntar los diferentes estados de ánimo por los cuales voy pasando durante el día, para que me ayuden en el aprendizaje diario. Para hoy sólo hay dos consignas: Recopilar y Hacer y las dos al cien por cien.
Publicado el 20090504