Hábitos

Una de las formas que tenemos para cambiar nuestra forma de hacer las cosas es mediante la creación de hábitos, esas acciones que hemos arraigado en nosotros que de forma natural realizamos sin ningún esfuerzo y sin apenas pensar, obteniendo un beneficio a corto o largo plazo, pero que en definitiva se repiten para ayudarnos.Un hábito es toda un proposición de intenciones, desde su creación nos vemos abocados a un conjunto de cambios en nuestras vidas, unos buenos propósitos provocados para obtener un fin y una gratificación que muchas veces es anhelada con demasiada rapidez. Un hábito es toda una fuente emocional, preparada para brotar. Por que la mayoría de los hábitos son creados para producir un bien a nuestro yo o de forma desinteresada a nuestro entorno.Hoy estaba viendo un capítulo de una serie que ya no sigo y en uno de sus cortos publicitarios me he encontrado con la germinación de un hábito en mi interior. Uno de los anuncios se ha abanderado como el impulsor y defensor de la naturaleza y gracias a su esfuerzo altruistamente económico y a su desembolso para hacérnoslo saber, entra en nuestra casa y despierta nuestros sentimientos.Una gran marca comercial se ha propuesto terminar con las bolsas de plástico y lo ha hecho abofeteándonos con la retirada de ese bien tan poco valorado que normalmente acaba en los contenedores de basura como formas individuales de contenedores de nuestros desechos. Nos quiere implantar un nuevo hábito, así como suena y en su impulso no sólo atropella a toda la sociedad, sino que encima quiere cambiar el modelo de negocio de los creadores de las bolsas de plástico, en pro del medioambiente. Altruistas. Somos tratados como chiquillos obligándonos a acatar las ordenes del adulto, que nos ha retirado el juguete y no nos lo devolverá. Hemos sido castigados y ahora nos hemos de acostumbrar a la fuerza a no poder utilizar y en consecuencia a buscar nuevas soluciones. Su iniciativa se ha convertido en un hábito impuesto, camuflado bajo un sentimiento AlGorista y por lo tanto al principio seremos reacios a su implantación para finalmente acabar acatándolo por necesidad o lo que es lo mismo por la ausencia del juguete.En este hábito no aprendemos a mejorar el medio ambiente, no entendemos lo que este hábito implica, por que no somos creadores del mismo, sólo forzamos su creación por imposición y por lo tanto estamos destinados a fallar a corto plazo. Si no realizamos un esfuerzo, si no entendemos su significado y la forma en la cuál el hábito nos mejora, ese hábito pierde su fuerza sentimental y se instala de forma dictatorial: fallaremos una y otra vez.Los hábitos que se implantan se conocen como ordenes y por lo tanto nos preparamos para desobedecerlas, el fallo que se crea es la sublevación de nuestro subconsciente que no está preparado para aceptarlo y lucha por el crecimiento forzado. Sólo si somos capaces de asumir el hábito como nuestro, entenderlo, apreciarlo y cambiar nuestro paradigma interior, sólo entonces, seremos capaces de conseguirlo.Si te interesa saber más sobre hábitos te recomiendo:<br />
--->Cómo mejorar la fuerza de voluntadEl método Jerry Seinfeld para formar hábitosEl InconformistaHábitos Vitales/Cómo hacer Realidad tus PropósitosQuitar un mal hábito, adoptar un hábito buenoTruco: cómo liberarse de los malos hábitos.3 pasos clave para formar hábitos productivosAdquiere nuevos hábitos sin traumasHábitos de productividad


Publicado el 20090909