Gestión del tiempo
Uno de los mayores conceptos de la enseñanza de la productividad personal es la gestión del tiempo. Los métodos y las enseñanzas nos graban a fuego que hay que gestionar el tiempo, dimensionarlo, partirlo e utilizarlo en la medida más adecuada y que suela ajustarse a las prioridades de la jornada. Queremos dominar el tiempo cuando no somos dueños de él, cuando nos zarandea a placer vaciándonos los bolsillos de todas esas planificaciones que hay que volver a reajustar.El tiempo sólo nos sirve para saber cuando hemos quedado con una persona o cuando debemos realizar una tarea MUY específica. No podemos particionar el tiempo para repartirlo en las tareas más importantes del día, sabiendo que somos blancos de las interrupciones propias (denominadas procrastinación) o ajenas (también conocidas como marrones).“Si no nos dividimos la jornada en lo que vamos hacer, nunca sabremos lo que hay que hacer”. Esta frase que tan bien nos puede ayudar a salvar nuestra productividad lo que está haciendo es condenarnos a realizar tareas que por voluntad no queremos hacer, nos obliga a encontrar el tiempo suficiente para realizar la tarea, cuando este se nos escapa en llamadas y correos electrónicos. No tiene sentido otorgar tiempo planeado a las tareas que de por si viven en estadios temporales propios.Hemos de entender que las tareas tienen contextos y que estos deben utilizarse a razón de dónde nos encontremos. Hemos de entender que nuestro cuerpo tiene una energía limitada durante el día y hemos de ajustar nuestras acciones a nuestra biología. Si no estás en el sitio adecuado y no tienes la energía suficiente, ¿crees que vas a poder hacer la tarea que has programado esta mañana nada más llegar a la oficina? Repite conmigo: ⚠ <b>NO⚠ </b>.No podemos dominar un incesante transcurso de segundos, podemos intentar encontrarnos en sintonía y enfrentarnos al tiempo como lo que es, momentos de productividad que van surgiendo a medida que vas consultando tu lista de tareas siguientes. Si te concentras exclusivamente en una gestión del tiempo ten por seguro que acabarias diciendo: “No tengo tiempo”, “No me ha dado tiempo de finalizar xxxxx” y el estrés volverá a germinar en ti.Las citas tiene tiempo, las reuniones tienen tiempo, son lo único que puede agendarse y disponer de ellas en un plazo relativo de tiempo, tienen un inicio y una final definido (algunas veces), el resto de las cosas a realizar, todas esas tareas que engordan nuestras listas no deben conocer el tiempo y mucho menos obligarnos a realizarlas en un plazo de tiempo, ya que estaremos llamando a gritos a nuestra voluntad para salir corriendo y dejarnos seducir por cualquier otra interrupción.Mi mal consejo: ⚠ <b>huye de los métodos de gestión de tiempo⚠ </b>. Sólo harán que estresarte más y repartir de forma desigual las ganas de abandonar los proyectos, sembrando un caos de interrupciones en tu vida, ajenas y propias. Dispones de todo el tiempo del mundo para realizar las tareas, por ello no necesitas encontrar tiempo para hacerlas, tu sabes cuando debes hacerla, no el tiempo.
Publicado el 20090811