Cumplidos y reproches
Desde nuestra infancia, desde el desconocimiento total, se nos va enseñando poco a poco el proceso de aprendizaje, entre ilusiones, nuevas experiencias, autodecepciones, cabezonería, regañinas y todos aquellos triunfos que personalmente nos hacen crecer y formarnos como las personas que somos. Es una época dónde se nos mima y cuida, dónde se nos protege en este duro mundo para después en nuestra madurez valernos por nosotros mismos y no tener que necesitar esas mismas lecciones que han hecho de nosotros lo que somos.Una de esas lecciones que aprendemos es que los cumplidos se retiran con el paso del tiempo y lo único que nos queda son lo que a la gente le gusta llamar "críticas constructivas", una paradoja para aliviar el dolor de las bofetadas con guante de diseño. Porque somos muy propensos a la queja fácil, a despotricar de los demás, siempre de una forma constructiva eso sí, pero pocas veces nos ponemos en el lado parental, cuando hemos de realizar una valoración positiva de las personas con las cuales trabajamos a diario y si lo hacemos no es por un acto espontáneo, si no porque tenemos una tarea que nos han delegado que nos obliga a hacerlo.Realizar un ejercicio de descripción y valores positivos para una persona que no somos nosotros siempre nos ha costado, hablar de las bondades de otros compañeros a nuestros superiores no es algo que no sale de nuestro interior, pero hay veces que vale la pena valorar lo que tenemos en el equipo y hacerlo saber a las personas que por cargos de dirección siempre están desvinculadas de la realidad diaria. Resaltar las cualidades de otras personas es beneficioso para el grupo, porque si hay algo que es necesario valorar son los recursos personales, trabajar en ambientes hostiles de competencia desleal y de falsas críticas sólo conlleva que el campo el trabajo se convierte en algo estresante y que la productividad personal decaiga por pérdida de objetivos o buscando falsos objetivos como puede ser la (gustosa y estimulante) caída de otros compañeros.Cuando tengas un momento, sal de tu zona, mira la gente que tienes a tu alrededor e intenta identificar sus cualidades que fortalecen al equipo, intenta encontrar esos lazos profesionales y humanos que potencian y mejoran el equipo, sólo una vez que el territorio este limpio de falsas impurezas se consigue la productividad de equipo y la personal.
Publicado el 20090303