Creer en la productividad
La gente cree en la productividad? Es una pregunta que me hago constantemente. Todo el mundo se queja del tiempo, de lo escaso que es en su vida y aún así no intenta poner remedio, es el comodín excusa para decir no de una forma compresible, sin dar más detalles de porque no tienen tiempo. Tampoco les importa analizar en que “se va” ese tiempo, simplemente no tienen.Tienen un problema que no quieren darle solución, no es una constante, va con los flujos de trabajo o actividades personales, hay momentos que están en la cresta de la ola, aguantando ahí arriba con la adrenalina al máximo. Esa adrenalina que nos dice que somos los mejores, que nos empuja en los momentos imposibles, en pocas palabras, una droga. Luego viene la calma, la paz y la tranquilidad, dónde no hay más estrés que pensar en lo que te vas a comer. Ondas senoidales, ahora estoy arriba y ahora estoy abajo, sin importarme el porqué o el cómo resolverlo.A este tipo de gente le encantaría aprender algún tipo de método para ser más productiva, está dispuesta con muchas ganas a aprenderlo, comienzan a leer un blog, tal vez se compren un libro o alguien se los regale, puede que en la empresa les den un curso de algún método de gestión de tiempo ofrecido por el mismísimo David Allen, pero en general, todo este tipo de información es pasajero. La aprenden y al rato la olvida. La razón es tan sencilla como el sentido común, una frase lapidaria que si me dieran un euro por cada vez que me han respondido con ella, señores, seríamos todos ricos!!!“Lo que me estas explicando es de sentido común” y uno tiene que hacer grandes esfuerzos para tragarse esa frase. Normalmente, todos los “métodos” de productividad personal son de sentido común, donde podemos descubrirlos por nosotros mismos, la diferencia radica en la utilización de la información. Se posee la información, pero no se utiliza, como es de sentido común no puede ser tan sencillo ser productivo. Como el aprendizaje ha sido tan rápido y sencillo, seguro que no estamos leyendo el libro correcto o asistiendo al curso adecuado. Su sentido común atenta contra sí mismo, llamémoslo suicidio.Otra de las resistencias que más me he encontrado es que la productividad no aplica a su forma de trabajo. Su trabajo es tan especial, tan delicado, tan especializado que no tiene cabida la productividad personal. Bien, es posible que así sea, soy capaz de reconocerlo, la productividad no encaja en muchos de los trabajos o no queremos encajarlo en él.Sigamos, el problema es cuando englobas la productividad como una forma de vida, sin separar lo profesional de lo personal, ahí es cuando rompes completamente los esquemas y casi te pegan. El trabajo es una cosa y la vida personal, separada a mayor distancia de la profesional, es otra. Por ese motivo, tienden a aplicar, si lo consiguen, la productividad personal única y exclusivamente al ámbito profesional, abandonándose por completo de la parte personal, donde para nada aplicarían un método de productividad personal. No nos engañemos, la palabra productividad suena a empresa a trabajo y no puede tener cabida junto a ocio, fiesta, diversión.Lo increíble de todo esto, es que la gente aun sigue creyendo en los métodos de productividad, sabe que existe gente que es muy productiva y eso es bueno, porque en el momento que descubren a ese tipo de personas, más o menos ordenas, al día con sus tareas, viendo como son capaces de sacar sus proyectos de forma normalizada es cuando aprenden que la productividad de los demás es la misma que la propia y encuentran el gusto en delegar tareas al azar e indiscriminadamente a esos recién descubiertos seres. Asociación de ideas: “La productividad existe en ti, luego para ser productivo hay que utilizarte” coherente ¿no?Yo creo que la gente si que cree en la productividad, como saben que la lotería de navidad les toca a algunas personas, no porque ven a figurantes en la tele contratados por el estado, si no porque tienen un amigo que tiene una vecina, que le ha dicho que su suegra, la que hospitalizaron junto a la amiga de la que ahora es su nueva peluquera que conoce a alguien a quien le ha tocado. Eso o porque lo ha leído en Facebook.Yo creo que el problema radica mucho más en los que si aplican y conviven con la productividad, que se entozudan en intentar enseñar la productividad personal y comprender, como es que el resto no la está aplicando.¿crees en la productividad personal?
Publicado el 20100803