Apología de las listas
<div style="margin: 0px 20px 10px 10px; text-align: left; float: left;">Si algo tiene de apasionante las listas de nuestro sistema GTD es que sólo están vacías cuando las creamos o realizamos algún tipo de migración. No recuerdo la última vez desde que comencé con GTD, tener ninguna de mis listas vacías y paradójicamente estas no suelen decrecer en número, sino que aumenta con el paso del tiempo y con los proyectos que conseguimos, dando espacio a nuevas necesidades y retos.</div>Las listas son infinitas, más o menos tachadas, pero su vida siempre en constante movimiento nos indica nuestro alto ritmo de productividad. Un ritmo que apenas apreciamos, pues la naturalidad del proceso se convierte en un hábito reflejo. Por eso, recopilar y procesar, organizar y revisar, para finalmente vencer haciendo, implica un constante movimiento de nuestra mente, que vacía de vulgaridades comienza a perfilarse en temas mucho más sustanciosos.
A lo largo del día, puedes ir tachando muchas acciones, pero al mismo tiempo, otras florecen de forma natural, van y vienen, uno se convierte en Sísifo construyendo listas. Ese ejercicio nos demuestra el bienestar de nuestro sistema y que GTD se ha convertido en esa liberación, por muchas acciones y proyectos que aún nos quedan pendientes.
Mirando mi lista de acciones siguientes y sin perspectiva de GTDísta uno gritaría y saldría corriendo, en cambio este método transforma a la persona ofreciéndole una visión mucho más clara del mapa de su vida, sabiendo donde está y hacia dónde quiere ir (lo sé, discutible). Por eso sonrío con mis largas listas, se que lo que está ahí plasmado en papel o digital es algo que no ocupa preocupación en mi cabeza.
¿Cuántas acciones tienes pendientes? La respuesta inmediata es: pocas. Las listas no están completas si en ellas no reflejas la realidad de tu vida, cuando olvidas una acción en tu mente o un proyecto, estás devaluando todo lo apuntado. Las listas cuanto más largas, cuanto más extensas mejor. ¿Existe un límite para la lista de acciones y proyectos? Así es y el límite está justamente en ese pensamiento que cruza tu cabeza, eso que aun no has conseguido capturar y revolotea por sus anchas. Como ves, tu lista está incompleta.
Las listas son el gimnasio de tu sistema, hay que mantenerlas constantes, reflejando lo que está ocurriendo en tu vida, revisándolas cuando lo requieres, siendo el soporte de tu plena confianza de lo que haces es justo lo que quieres. ¿Cuenta las que has tachado hoy? ¿Son muchas? ¿Son pocas? ¿Son las que tienen que ser? ¿Hay de nuevas? ¿Son muchas? ¿Son pocas? ¿Importa realmente la cantidad de acciones o proyectos que consigues sacar adelante cuando lo realmente importante es que los saques de tu cabeza?
Muchas veces he intentado obtener alguna estadística de mi productividad personal, ese número morboso que me indique si el sistema funciona. No he conseguido encontrar un equilibrio real, entre la cantidad y la subjetividad, pero si de algo estoy convencido es que esa estadística se encuentra en la tranquilidad de mi mente y en la forma de ser conmigo mismo, para reflejarlo hacia los demás.
Sólo espero, que el día en que llegue mi fin, mis listas continúen llenas :-)
Publicado el 20111118